El interior se prepara para sus grandes fiestas con menos respaldo nacional
En Resistencia y en San Fernando del Valle de Catamarca, el calendario cultural de julio tiene dos citas que cada año convocan a miles de visitantes: la Bienal Internacional de Esculturas y la Fiesta Nacional del Poncho. Son eventos que no solo celebran el arte y la tradición, sino que también representan un motor económico para las provincias, con ingresos millonarios en ediciones anteriores.

Este año, sin embargo, la organización enfrenta un escenario más ajustado. Los recortes en el presupuesto nacional para cultura —más de 600 millones de pesos menos— impactaron en partidas destinadas a infraestructura, difusión y apoyo a festivales provinciales. La consecuencia fue inmediata: las autoridades locales y las organizaciones debieron cubrir con fondos propios gran parte de los gastos y reducir actividades, ya que la ayuda nacional llegó tarde y en montos menores a los solicitados.
A pesar de las dificultades, la expectativa se mantiene alta. Tanto en Chaco como en Catamarca confían en que la fuerza de las comunidades y el atractivo turístico sostendrán la relevancia de estas celebraciones, aunque con menos apoyo oficial que en años anteriores.
