«Madre solo hay dos»: Más allá de la comedia y el drama

AGENCIAS. Madre solo hay dos es la apuesta más reciente que Netflix produce en México. Una historia donde los papeles centrales son encarnados por Ludwika Paleta como Ana Servin, y Paulina Goto como Mariana Herrera. Ambas mamás, pero en facetas muy distintas de sus vidas. Por un lado, Ana, es una exitosa profesionista con un matrimonio “aparentemente” estable y madre de tres hijos, rehuyendo al papel de ama de casa “convencional” a través del trabajo. Por el otro, Mariana, una estudiante universitaria que lucha por sobrevivir la rutina que implica ser madre soltera y, al mismo tiempo, encontrar un salvavidas para el cual asirse en un momento tan caótico de su vida. El destino las unirá en un momento inesperado, lo que entrelaza una historia que va más allá de una simple comedia.

“Cuando el guion llegó a mis manos una de las cosas que me enamoró sobre Mariana es el hecho de que es libre en su manera de relacionarse, que es muy honesta y transparente, pero, lo que me terminó de conquistar fue una llamada que tuve con Carolina Rivera —escritora de la serie junto a Fernando Sariñana—para resolver algunas dudas sobre el personaje. Ella me contó sobre cómo veía a Mariana, sobre cómo la creó y la ideó, sus palabras me terminaron enamorando de mi personaje y de todo el proyecto en general”, expresó Paulina Goto en rueda de prensa.

La historia muestra dos perspectivas actuales sobre la maternidad, un tema quizá ya muy interiorizado por la audiencia actual; sin embargo, Madre solo hay dos, deja en claro que el tema sigue evolucionando junto a la mujer. Un constante movimiento que deja una perspectiva distinta de lo que implica algo que se da por hecho en nuestra sociedad.

“Cada vez se habla más de combinar la maternidad con el trabajo, creo que cada vez más mujeres necesitamos ser algo más que mamás sin dejar de ser mamás. Por ejemplo, antes las mujeres no tenían opción, siento que hemos pasado de generaciones, como la de mi abuela, donde no había trabajo para las mujeres, no podían votar tampoco, eran amas de casa, esposas y mamás, y a eso se dedicaban, ser mujer no servía si no podías tener hijos. Es grato poder ver que hemos avanzado, que esta vez podemos ser las personas que queramos ser, de dedicarnos a lo que más se nos antoje, y las que queremos ser mamás somos mamás”, comentó en su turno Ludwika Paleta.

“Creo que también se está encontrando un lugar en la sociedad donde está permitido no ser mamá, porque antes no tenías opción y si no podías embarazarte o tener familia no servías para nada. Más y más se habla de esto por la necesidad justamente que tenemos las mujeres de empoderarnos, de hacernos notar, que nuestra voz se escuche, de hacer cosas que muchas veces hacemos mucho mejor que los hombres”, añadió la actriz.

A través de un planteamiento simple y momentos de comedia bien construidos, la serie podría ser vista como un melodrama genérico en el amplio catálogo de Netflix. Por el contrario, la serie aborda temáticas distintas, combina drama y comedia, atreviéndose a reflexionar sobre contrastes sociales, el papel de la mujer y su evolución en pleno siglo XXI y la infidelidad durante la era digital. Un abanico distinto de temáticas que tienen un resultado sólido.

“A todos nos gustaría que nos digan que, qué bonito está nuestro bebé, la realidad es que lo hicimos con todo el cariño y amor posible, la gente nos juzgará y nos dirá si les gusta o no les gusta. Es una comedia, pero también es un drama, y eso es algo que, en lo personal, me gusta mucho porque tiene un tono donde además de divertirte te da momentos conmovedores y creo que la gente se va a conectar por aquí. Hay escenas donde todos, no solo las mujeres, nos vamos a identificar porque la maternidad y la paternidad y los bebés y el amor que uno siente por los hijos es universal”, finalizó Ludwika Paleta.

Madre solo hay dos y sus nueve episodios ya se encuentran disponibles a través de Netflix.

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